Todos le tememos, excepto los consultores quienes valoran la importancia de los procesos empresariales, pero quienes no necesariamente practican lo que predican. Los procesos empresariales pueden ser hábitos buenos o malos, los cuales las personas siguen porque esa es la forma en la cual siempre han realizado su trabajo, en lugar de ser la forma de trabajo más eficiente.
Existen unas cuantas razones que generan miedo al cambio en la forma en que realizan sus procesos empresariales. Miremos algunas de ellas:
Responsabilidad: una buena definición de los procesos permite que los administradores sepan quien hizo que y cuando. Ampliamente utilizado, esta es una excelente forma de mejorar el trabajo de todo el personal. Pero, ya que todos somos humanos, y por lo tanto lejos de ser perfectos, tendemos a abusar del poder que se nos otorga. Esta es la razón por la cual tememos cuando se trata de cambiar los procesos empresariales.
Consumo de tiempo: los administradores le temen al cambio en los procesos empresariales porque cuando se utiliza el tiempo en la administración del grupo, los clientes, las relaciones con los proveedores, etc., la (re)definición de los procesos es la última preocupación en sus mentes. Irónicamente, la mayoría de los administradores comprenden que el sistema “tradicional” fallará tarde o temprano. Dado que sus iniciativas de cambio no les llevarán a ningún lado, principalmente porque quienes toman la decisión no necesariamente estarán de acuerdo, ellos continuarán perpetuando el mismo sistema ineficiente.
Alto riesgo: los consultores temen igualmente cambiar los procesos empresariales dado que ellos serán culpados si algo sale mal. Sin embargo, cuando los consultores no temen a crear o reconstruir los procesos, es porque son excepcionalmente buenos en lo que hacen o porque existe una clausula en su contrato que los absuelve si algo sale mal.
Existe otra razón por la cual quienes toman las decisiones son renuentes al cambio en los procesos y ello es la mentalidad. Según el dicho popular: “¿por qué arreglar lo que no se ha dañado?” ¡Si, solo espera a que se dañe! Pero una vez que el proceso no funciona bien, comienza un nuevo ciclo, al igual que sucedió con el anterior.
¿Teme usted la creación o rediseño de los procesos empresariales en su organización? Siéntase por favor en libertad de dejar sus comentarios a continuación.
Share ThisCompletamente de acuerdo, en todos los casos se presenta el rechazo al cambio, principalmente por que va a existir un mayor control en los resultados. Hay mucho temor en el manejo de indicadores. Sin embargo los que sobrepasan esa disyuntiva, finalmente terminan aumentando el apoyo hacia la realización de los cambios.
El cambio: Qué hacer cuando encuentra resistencia
http://tec.ec/1I
Esta entrada puede complementar la información. Gracias Gabriel.
bueno la verda nola entiendo nada deberia expecificar mas mejor bueno gabriel es pero tu respuesta
Un consultor solo puede sugerir procesos, pero no puede implementar.
Para que los procesos sean efectivos (eficaces y eficientes) deben existir líderes en las Compañías que interpreten los beneficios de tal modalidad de trabajo. En síntesis este enfoque va casi de la mano de un cambio cultural.
En consecuencia respetuosamente discrepo con su artículo, el cual me parece infantil en extremo.
Yo por el contrario estoy de acuerdo con ambos, ya que Gabriel presenta las dificultades del cambio desde la perspectiva administrativa y Cesar las presenta desde la perspectiva de su aceptación en la empresa por parte de los empleados. Ambas son igualmente validas. Y sin lugar a dudas, cualquier proyecto de cambio requiere un líder que crea firmemente en la idea para que pueda comunicar confianza a los empleados (quienes finalmente pueden garantizar que la implementación se realice sin problemas). Pero la responsabilidad y el riesgo siguen sobre la cabeza de los gerentes como lo anotaba Gabriel.
Excelente