Existen miles de libros y documentos en el mercado que hablan de los principios para llevar a cabo procesos de manera “lean.” Como traductora encuentro a diario la palabra “lean” que traducida literalmente al español significa magro. Sin embargo, utilizando la traducción literal se mutila todo el sentido económico de su contenido. 

En general hacer un proceso lean, es la tarea de racionalización en términos económicos de los procesos de todos tipos. Lean manufacturing, lean front office son algunos de los temas que hemos presentado en nuestro boletín de noticias. Pero todos tienen en común la búsqueda de partes en los procesos que no agregan valor. En otras palabras, la racionalización se refiere al análisis de todos los pasos de un proceso para hacerlos más eficientes, buscando las partes de este que no son necesarias, que no agregan valor, que no contribuyen o que son una perdida de tiempo. Los sistemas de software empresariales han contribuido en gran medida en la racionalización de los procesos, pues ellos automatizan las tareas y permiten que varias personas en la organización tengan acceso a información oportuna, actualizada y real. Sin embargo, los sistemas de software por si solos no racionalizan los procesos, es necesario que en primer lugar, se utilicen de manera eficiente explotando todo su potencial y en segundo lugar, el factor humano debe estar siempre analizando la mejor forma de usarlos. 

Los sistemas para modelado empresarial son un claro ejemplo del beneficio que trae la tecnología en la racionalización de los procesos donde existe un uso intensivo del factor humano. La semana pasada sacamos un artículo muy interesante sobre la racionalización del Front Office, donde se describe como evitar los desperdicios de tiempo y procesos en todas las tareas que tienen relación directa con los clientes. Esta es una invitación a leer un documento corto y conciso sobre el tema. Ir.